La asinoterapia -terapia con burros- "es una alternativa terapéutica que se desarrolla en diferentes países desde los años 50.
Los estudios demuestran que es beneficiosa en el cuidado y tratamiento de personas con problemas físicos y mentales. Concretamente revelan que el contacto repetitivo con burros mejora el equilibrio, contribuye al desarrollo de los músculos finos y, gracias a la interacción con el animal, se estimula el vocabulario, se reduce la hiperactividad en los niños, la falta de atención, etc.
Consiste en tocar al animal, se hace a través de la exploración de su cuerpo, de estar en contacto con él y sus necesidades (alimentación, cepillado y paseos), en este punto la comunicación directa verbal y no verbal que se establece, las caricias, contemplación y admiración estimulan favorablemente. Los canales auditivos y visuales son importantes, pero el kinestésico (táctil-emocional) es quizá el que mayor impacto terapéutico produce. Se practican ejercicios al lado y arriba del burro, dependiendo de las necesidades de cada persona.