Su tenencia está limitada a Organismos o Institutos Oficiales y Centros autorizados.
Los Primates son unas de las mascotas preferidas por las todas personas por la simpatia que muestra, su capacidad de inteligencia y esa interactividad al tener manos, sin tener en cuenta que es un animal que llegada a una madurez sexual, terminando todos olvidados en unas jaulas de pequeñas dimensiones.
Su venta o cesión entre particulares está prohibida y según la legislación en sanidad animal, el intercambio entre simios, está limitado a organismos, institutos o centros oficialmente autorizados, debiendo ir acompañados, además, de un certificado veterinario que garantice su buen estado sanitario, circunstancias ambas incumplidas por los poseedores de primates.
La normativa europea dispone que la finalidad exclusiva de la tenencia de este tipo de animales debe ser la educación al público, la conservación de especies o la investigación científica.
La tenencia de primates por particulares puede plantear problemas de seguridad y salud pública, dado el carácter en muchas ocasiones agresivo de este tipo de animales y la posibilidad de transmisión a humanos de enfermedades tan graves como el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) y el virus del Ébola.
Por dichos motivos, la tenencia de un primate debe ser comunicada a la autoridad aduanera, la Dirección General de Ganadería de Consejería de Agricultura y Pesca,al Ayuntamiento de su Localidad, competentes en materia de sanidad animal y tenencia de animales potencialmente peligrosos, y al servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil, el Seprona.